LA MASACRE DE LOS ESTUDIANTES DE AYOTZINAPA, CUYOS RESTOS CONTINÚAN SIENDO BUSCADOS, HA REVELADO HASTA QUÉ PUNTO ESTÁ INFILTRADO EL PODER DEL NARCOTRÁFICO. TODO MÉXICO RECLAMA.

El día en que la esposa de José Luis Abarca, alcalde de Iguala, en el municipio de Guerrero (México), estaba por dar su informe público de gestión, (porque además de ser la esposa, María de los Angeles Pineda ocupaba la presidencia de un organismo público, el de Desarrollo Integral de la Familia (DIF), un grupo de estudiantes de la normal de Ayotzinapa, se disponía a manifestarse en contra del gobierno municipal.

En menos de dos horas, 43 estudiantes habían desaparecido. Hasta ahora.

Alertado de que se le venía un problema, el alcalde Abarca, impoluto, seguro de sí mismo, cruel al extremo, instruyó a sus allegados que se hicieran cargo, y estos así lo hicieron. Los encomendados fueron los policías municipales de Iguala y los narcotraficantes de Guerreros Unidos, un grupo no casualmente vinculado, y muy estrechamente además, a María de los Angeles Pineda, la esposa de Abarca.

Desaparecidos en MéxicoAbarca ya tenía una historia de terror en sus espaldas; se lo describe como a un pequeño tirano, “con dificultades para enhebrar un razonamiento complejo”. Se hablaba de que le había disparado un tiro en la cara, el 1 de junio de 2013, a su principal adversario político, el ingeniero Arturo Hernández Cardona, líder de Unidad Popular, y era reconocida su “temeridad”, al desdeñar la seguridad personal en un territorio violento controlado por los narcos, el territorio mexicano con el índice de violencia más alto del país.

Pero es que María de los Angeles era la media naranja perfecta. Tenía hambre de poder y estaba enganchada con uno de los carteles que se desmembró del que alguna vez manejó el Chapo Guzmán, los Guerreros Unidos. En perfecta alianza, y una vez alcanzada la alcaldía, José Luis Abarca fue, día a día, cediendo el terreno a su esposa.

Como recuerdan algunos concejales, la mujer entraba en las reuniones y ella daba las órdenes. Calculadora y dominante, empezó a preparar su asalto a la alcaldía. Logró ser elegida consejera estatal del PRD y su próximo paso era presentar la candidatura también por ese partido. Abarca llegó a la alcaldía auspiciado por el PRD, Partido de la Revolución Democrática, que junto al PAN, Partido Acción Nacional, han manejado la política en México. Hace poco el Consejo Nacional del PRD se disculpó públicamente con los habitantes de Iguala en Guerrero, por haber postulado a un “candidato externo”.

Pero no hay disculpa que se acepte.

“VIVOS SE LOS LLEVARON...”

43 estudiantes todavía están dados por desaparecidos, aunque los detenidos por el hecho ya han confesado que fueron asesinados y calcinados en un basural. Sus padres aseguran que todavía están vivos mientras la Procuraduría sigue buscando sus restos y encontrando fosas comunes en la zona llenas de otros restos, que no son los de los estudiantes pero que han terminado de exponer al mundo el régimen del terror que rige en esa zona de México.

El hecho ha remecido también, además de todos los otros mandos medios, la presidencia de Enrique Peña Nieto y ha abierto muchos asuntos sin resolver que ya tienen cansada a la sociedad mexicana, como son la inseguridad y la violencia.

Decenas de marchas en diferentes ciudades del país han comenzado a tomar las calles para denunciar el hartazgo. Los más activos han sido los estudiantes universitarios, quienes demandan que se responda por el crimen de sus compañeros de Iguala.

La respuesta del gobierno no ha sido la idónea. En medio del desastre, Peña Nieto se fue de gira a China, mientras su hijastra actriz declaraba en una fiesta de entrega de premios, que “no era momento para hablar de los desaparecidos, sino que había que disfrutar”. Se hizo público que la pareja presidencial vive en una casa de 7 millones de dólares, y otros detalles que no beneficiaron la imagen del presidente.

Todo se sumó a la pólvora y terminó estallando el descontento en muchas calles del país que vio cómo las protestas pronto se convertían en ataques. Grupos de “anarquistas”, cómo se autodefinen, han participado en las manifestaciones dónde incluso se ha llegado a quemar la puerta del Palacio Nacional de Morelia. Hace poco, en una manifestación en el DF, un grupo de estudiantes de la UNAM detuvo la toma de la Rectoría. Mientras sus compañeros se manifestaban en las afueras, alrededor de 50 jóvenes, cubiertos con pasamontañas, intentó tomar el edificio, lo que no fue permitido por los estudiantes. La consigna de la marcha había sido pacífica y nadie debía cubrirse el rostro, así que pudieron identificar a los infiltrados. Uno de ellos se identificó como Luciano Arístides Avilés Hernández, a través de una credencial de una asociación civil, dijo que venía cubriendo las movilizaciones recientes en protesta por la desaparición de los 43 estudiantes, y se pudo comprobar que este personaje estuvo presente cuando quemaron la puerta principal del Palacio Nacional, el pasado 8 de noviembre. Los periodistas y analistas alertan de que esta crisis puede ser utilizada para desestabilizar el poder político, aprovechando la ganancia en río revuelto, lo que puede ser aún más contraproducente. 

Mientras Human Rights Watch afirma que México vive una grave crisis de derechos humanos y denuncia la tardanza del Gobierno de Peña Nieto en gestionar lo ocurrido. “Hay desidia y negligencia del Gobierno actual”, dice.

El Gobierno mexicano es responsable de la desaparición de al menos 512 personas entre 1969 y 1985 en Guerrero. De aquellas 512 personas, a día de hoy, se desconoce su paradero y la orden judicial por las que se les detuvo, según el informe elaborado por la Comisión de La Verdad de Guerrero.

LOS NARCOS

La furia está latente. Mientras tanto, y hasta hace no mucho, Abarca y su mujer seguían prófugos. A la indignación de la masacre se sumaba que los responsables no fueran encontrados.

Nadie duda de que en su huida Abarca y Sra., recibieron ayuda de Guerreros Unidos. La ayuda venía de familia. Dos de los hermanos de María de los Angeles, Alberto y Mario, habían hecho carrera en el narco. Empezaron a principios de 2000 en Guerrero, como pequeños vendedores de droga, pero poco a poco ascendieron en la escala del crimen hasta que el cartel de Sinaloa, en aquellas fechas en manos del Chapo Guzmán, les abrió las puertas al tráfico de cocaína procedente de Colombia y Venezuela. Luego abrieron una sucursal de sicarios en Guerrero para enfrentarse a la expansión de los Zetas y la Familia Michoacana. El resultado fue el embrión de Guerreros Unidos. E incluso ahí, el poder lo tenía ella. Según ha declarado el líder de Guerreros Unidos, ahora detenido, María de los Angeles manejaba las cuentas del cartel y había financiado las campañas del ya defenestrado gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, del PRD.

En la madrugada del 4 de noviembre, el matrimonio fue capturado en una desdentada casa del barrio de Iztapalapa, en la laberíntica Ciudad de México. Dormían sobre un colchón hinchable.

Ahora Iguala está bajo vigilancia de la policía federal, y la policía municipal está bajo lupa. Los culpables siguen cayendo, las protestas continúan, mientras la solución a un problema muy enraizado se busca desesperadamente… como a los muchachos de Ayotzinapa.

¿CUÁNTOS “ABARCA” HAY?

Ciro Di Costanzo desde México para OH!*

El impacto de los 43 desaparecidos de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, impacta de distintas maneras a la vida nacional. Y decimos desaparecidos, a pesar de que la Procuraduría General de la República, que equivale a la Fiscalía del Estado, ha preferido mantener ese status, a pesar de que toda la información vertida apunta a que fueron brutalmente asesinados y posteriormente calcinados. Según la propia dependencia, no consolidarán la versión oficial hasta en tanto no tengan los análisis de ADN que hoy realizan en laboratorios de Austria. No obstante, el móvil no está claro, y ello podría dar una nueva dimensión al caso.

La sola gravedad del hecho es suficiente para impactar como huracán en los circuitos internacionales de la información.

Además de ello, pone de manifiesto en primer lugar la grosera penetración del crimen organizado en instituciones de gobierno, particularmente a nivel local. No hay que olvidar que los chicos fueron presuntamente entregados a los carniceros por la policía municipal de Iguala, encabezada por el ex Alcalde José Luis Abarca, mismo que hoy está preso, así como su esposa María de los Ángeles Pineda Villa, señalada como parte de la familia fundadora del sanguinario cartel local de los Guerreros Unidos.

Hasta aquí la pregunta es ¿Hasta dónde ha llegado la penetración de organizaciones criminales en los más de dos mil municipios del país? ¿Cuantos "Abarca" hay?

Seguidamente impacta al Gobierno de Guerrero, el Estado o entidad soberana a la que pertenece el municipio de Iguala. Fue pasmoso constatar la inoperabilidad del Gobierno del entonces Gobernador Angel Aguirre, que acabó con su caída del gobierno, sumiendo al estado en pertinaz caos.

En lo que toca al gobierno federal de Enrique Peña, es evidente que reaccionaron tarde, en virtud de que ya estaban al tanto de la actividad delincuencial del citado alcalde, y sólo se limitaron a advertirle al gobernador de Guerrero que , increíblemente, no hizo nada y más aún, la Federación teniendo a su alcance instrumentos de mayor calado, tanto de fuerza como de inteligencia policial, para frenar a la criminal pareja que mantenía Iguala en estado de terror. La terrible naturaleza del hecho no sólo ha suscitado la indignación del mundo.

Una buena parte de la población han expresado su hartazgo y han salido a las calles a exigir justicia, poniendo en evidencia que el hecho es un catalizador de uno de los reclamos más sentidos de la sociedad mexicana: seguridad y repudio a la violencia.

Esta fuerza ha galvanizado también a la oposición política que mantiene contra la pared a un presidente que parece por momentos rebasado. Ha agitado también al avispero de una constelación de organizaciones radicales del país que han aprovechado el caos para ejercer violencia y sacar ventaja para sus causas, que van desde lo económico, hasta lo político.

*Ciro Di Costanzo es periodista mexicano, trabaja en BluReport, en el periódico Excelsior y en Reporte 98.5 FM.

¿Qué paso?

CRONOLOGÍA

Diciembre 12 2012

Dos estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa, Raúl Isidro Burgos, en Guerrero (al sur de México), fallecen tras un enfrentamiento con la policía municipal en Chilpancingo, capital del Estado. Las muertes se producen durante una protesta contra el nombramiento del nuevo director de la escuela a Eugenio Hernández García, acusado por los estudiantes de no cumplir con el perfil académico. Además exigían al Gobierno estatal —en manos de Ángel Aguirre Rivero, del PRD (izquierda mexicana)— que incremente el número de plazas para ingresar a la institución.

Enero 9 de 2013

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos hace público un informe en el que afirma que la Policía Federal provocó el enfrentamiento y que fueron los ministeriales quienes dispararon a los estudiantes. El Gobernador de Guerrero Ángel Aguirre Rivero, quien niega que su Gobierno esté involucrado en la matanza, acata la resolución de la CNDH y asegura que todos los funcionarios involucrados en el crimen de los estudiantes serán separados de sus cargos.

Enero 15 de 2013

La Fiscalía del Estado de Guerrero atribuye la muerte de los dos estudiantes a dos agentes ministeriales: Ismael Matadama y Rey David Cortes. Los agentes acusados del asesinato de los dos estudiantes son liberados, después de estar 16 meses en prisión, por una orden de un juez federal.

Mayo 30 de 2013

Secuestran en Iguala al líder de la organización social Unidad Popular -grupo político cercano al PRD-, Arturo Hernández Cardona, junto a ocho activistas más de la misma asociación, en el Estado de Guerrero. Hernández Cardona, adversario político del alcalde de Iguala, José Luis Abarca, es asesinado al día siguiente junto a dos de sus compañeros. El único superviviente acusa al edil de Iguala del crimen.

Septiembre 26 de 2014

El primer ataque se desató sobre las 21.30 horas, cuando los alumnos de la Escuela Normal acuden a la central de autobuses de Iguala. Su intención es hacerse con los vehículos para llevárselos a su centro educativo y con ellos pasar por la presentación de la esposa de Abarca. Al salir son alcanzados por la policía municipal, que dispara. Pese al tiroteo, un vehículo logra arribar hasta el Palacio de Justicia de Iguala. Tres autobuses son baleados salvajemente. Dos ocupantes mueren; otros cinco resultan heridos graves. Los agresores secuestran a unos 58 estudiantes, según las primeras versiones oficiales.

Al filo de la media noche, un autobús que lleva al equipo de fútbol los Avispones de Chilpancingo recibe una lluvia de 400 tiros en la que fallece uno de los jugadores. El saldo total: seis muertos, tres de ellos normalistas, 17 heridos y 58 jóvenes desaparecidos.

Septiembre 27 de 2014

La Fiscalía de Guerrero reconoce que fueron policías los que dispararon a los estudiantes. La CNDH abre un expediente contra los ataques de la policía municipal. Es encontrado el cuerpo de uno de los 58 normalistas reportados como desaparecidos, al que le habían sacado los ojos y arrancado la piel de la cara.

Septiembre 28 de 2014

La Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJE) detiene a 22 miembros de la policía de Iguala, mientras la Fiscalía inicia la búsqueda de los ahora 57 desaparecidos.

Septiembre 30 de 2014

La Fiscalía federal localiza a 14 de los 57 estudiantes supuestamente desaparecidos. Ángel Aguirre Rivero escribe en su cuenta de Twitter: “Seguimos buscando en coordinación con varias dependencias, por vía terrestre y aéreas, a los normalistas desaparecidos”. En Iguala, el alcalde José Luis Abarca solicita separarse de su cargo para no entorpecer las investigaciones. Abarca desaparece junto a su esposa.

Octubre 1 de 2014

El presidente, Enrique Peña Nieto, exige al gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, asumir su responsabilidad. “El Gobierno federal no puede sustituir las responsabilidades que tienen los propios Gobiernos Estatales”, asevera el mandatario. Aguirre se reúne con el Ministro de Interior. El Gobierno de Guerrero ofrece una recompensa de un millón de pesos (74.000 dólares) por información útil que lleve a encontrar a los estudiantes y la Fiscalía estatal emite una orden de aprensión contra José Luis Abarca.

Octubre 2 de 2014

El Gobierno Federal toma el control de la situación y ordena el envío del Ejército a Iguala y algunas zonas de Guerrero.

Octubre 4 de 2014

La PGJE y la Fiscalía federal encuentran seis fosas, con 28 cadáveres calcinados. El descubrimiento desencadena ataques con cócteles molotov a la casa del Gobernador del Estado, Ángel Aguirre. A esta fecha, se han detenido a 30 personas, entre ellos a policías, todos vinculados al grupo de narcotraficantes Guerreros Unidos.

Octubre 5 de 2014

La Fiscalía estatal afirma que los policías municipales detuvieron a los jóvenes y los entregaron a miembros del narco local, quienes ejecutaron al menos a 17 de los 43 normalistas desparecidos,. La orden de asesinar a los jóvenes la dio El Chucky, integrante y uno de los líderes del cartel de los Guerreros Unidos.

Octubre 6 de 2014

El presidente Enrique Peña Nieto emite un mensaje sobre lo ocurrido en Iguala: “Se trata de un hecho verdaderamente inhumano, prácticamente un acto de barbarie, que no puede distinguir a México”. La Fiscalía Federal se hace cargo de la investigación.

Octubre 8 de 2014

Los estudiantes de la Normal de Ayotzinapa protestan en el Distrito Federal, donde agreden verbalmente y con lanzamientos de objetos a Cuauhtémoc Cárdenas, exlíder y fundador del PRD -partido que gobierna Guerrero-. Se realizan simultáneamente manifestaciones en 29 ciudades del país.

Octubre 9 de 2014

La Fiscalía detiene a cuatro personas que revelan la ubicación de cuatro fosas más. “No podemos confirmar si es cierto que se trate de los restos de los estudiantes”, afirma el fiscal general, Jesús Murillo Karam.

Octubre 10 de 2014

El Gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, dice que no renunciará a su cargo y ofrece realizar una consulta para revocar su mandato. Amnistía Internacional denuncia que la investigación para localizar a los estudiantes es deficiente, caótica y hostil.

Los normalistas de Ayotzinapa, junto a otros 2.000 procedentes de Michoacán, incendian las oficinas del Gobierno de Guerrero. “Esto no va a parar, que sepan lo que se viene encima”, amenazan.

Octubre 14 de 2014

La Fiscalía federal confirma que los restados hallados en las fosas no son de los 43 jóvenes desaparecidos.

Octubre 15 de 2014

Los estudiantes de 32 escuelas de todo el país se manifiestan. La mayoría declara la suspensión de clases por 48 horas.

Octubre 16 de 2014

Medio centenar de organizaciones estudiantiles, sindicales y sociales, incluidos los compañeros de los desaparecidos, acordaron una estrategia de agitación y enfrentamiento, bloqueo de carreteras y marchas por todo el territorio. El PAN plantea al Senado la desaparición de poderes en Guerrero; el PRD presiona al gobernador Aguirre a dejar el cargo.

Octubre 17 de 2014

Acapulco, la ciudad más turística de Guerrero, se echa a la calle por los 43 estudiantes desaparecidos. Padres de los estudiantes mexicanos lideran una marcha para pedir justicia. La PGE detiene al ‘líder máximo’ del cártel Guerreros Unidos, Sidronio Casarrubias Salgado.

El Gobierno federal asume la seguridad de 14 municipios de Guerrero, por posibles nexos del narcotráfico con miembros de la seguridad pública.

Octubre 20 de 2014

Después de 25 días, el fiscal federal, Jesús Murillo Karam, y el ministro del Interior se reúnen con los familiares de los estudiantes desaparecidos. La Fiscalía aumenta la recompensa por información que ayude a localizar a los estudiantes. Ofrece hasta 1,5 millones pesos (110.000 dólares) por cada uno de los normalistas.

Octubre 22 de 2014

Una marcha masiva en México DF exige esclarecer el ‘caso Iguala’. Más de 50.000 personas recorrieron el centro del país para exigir una respuesta clara de las autoridades. La protesta la encabezan los padres de los jóvenes normalistas.

Octubre 24 de 2014

La crisis fulmina al Gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, quien abandona el cargo a casi tres años de terminar su mandato en el Estado.

Octubre 26 de 2014

Rogelio Ortega, exsecretario general de la Universidad de Guerrero, quedó al cargo del Estado. Más de 56 personas han sido detenidas hasta el momento por el caso ’Iguala’. Hasta el momento se han descubierto 11 fosas y un total de 38 cadáveres.

Octubre 29 de 2014

Enrique Peña Nieto se reúne con los familiares de los estudiantes desaparecidos. Los padres de los normalistas exigen resultados en las investigaciones. “Con el sufrimiento no se negocia, queremos a nuestros hijos vivos”.

Noviembre 5 de 2014

El alcalde de Iguala, José Luis Abarca, y su esposa, María de los Ángeles Pineda, considerados los autores intelectuales de la desaparición de los 43 estudiantes, son capturados en el Distrito Federal. (Datos de El País)

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