La tuberculosis fue identificada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un problema de emergencia global, pues es la segunda causa de mortalidad generada por un solo agente patógeno.

En México, la presencia y persistencia de la tuberculosis sigue siendo un problema importante de salud pública, pues cada año se reportan miles de casos de contagio, así como miles de fallecimientos, los cuales, según los datos oficiales, siguen sin lograr disminuir, a pesar de los alcances de la vacunación contra esta enfermedad, así como de la evolución en los métodos de detección y tratamiento.

La salud en MéxicoDe acuerdo con la información proporcionada por la Secretaría de Salud, la tuberculosis puede atacar a cualquier persona, a cualquier edad, aunque se presenta en mayor proporción entre las personas en edad productiva (de 14 a 65 años).

El 24 de marzo la OMS conmemora el Día Internacional para la Prevención de la Tuberculosis, haciendo un llamado a reflexionar, a lo largo del mes, sobre las distintas implicaciones sociales, de salud y para la economía de los países en los que se presenta este padecimiento de manera importante.

Un problema grave de salud pública

Según los datos oficiales, la tuberculosis es un padecimiento sobre el cual existe un importante subregistro, el cual, a pesar de que no ha logrado ser cuantificado con precisión, debe alertar sobre el número real de personas que cada año contraen esta enfermedad.

Adicionalmente, se advierte sobre el hecho de que en nuestro país la tuberculosis tiene importantes asociaciones con la diabetes mellitus, la desnutrición y las adicciones, fundamentalmente el alcohol, el cual genera un promedio de 36 decesos diarios por enfermedad hepática alcohólica.

De acuerdo con el documento Panorama epidemiológico de la tuberculosis en México, 2000-2010, el número anual de casos identificados creció en ese periodo alrededor de 15%, pasando de 16 mil 995 casos nuevos en el año 2000 a un total de 20 mil 88 casos en el año 2010.

Enferman y mueren más los hombres

Los registros del Centro Nacional para la Vigilancia Epidemiológica muestran que a lo largo de la última década se han presentado muchos más casos de tuberculosis, tanto pulmonar como de los otros tipos, en la población masculina, respecto de la población femenina. De hecho, la diferencia entre el número de contagios y decesos anuales se ha ido incrementando con el paso del tiempo.

En efecto, mientras que en el año 2000 el número de casos nuevos detectados de tuberculosis para los hombres representó alrededor de 61% del total de los contabilizados, en el año 2010 el porcentaje de hombres que enfermaron de tuberculosis, del total de quienes contrajeron el padecimiento representó 71%.

Esta tendencia se refleja en los datos de mortalidad, pues mientras que en el año 2002 el porcentaje de hombres fallecidos por tuberculosis representó 65.5% del total de los decesos contabilizados en ese año, para el año 2011 el porcentaje creció a 70% del total.

Peligro para los jóvenes

Al desagregar los registros de la Secretaría de Salud por grupos de edad, lo que se encuentra es que las personas en mayor condición de vulnerabilidad ante la tuberculosis son, como ya se había señalado, las personas en edad productiva. En efecto, entre los años de 2000 a 2010 el grupo en que se concentró el mayor número de casos nuevos es el que va de los 20 a 29 años de edad, pues en el periodo considerado suman 18.12% del total.

En segundo lugar se encuentra el grupo de 31 a 40 años de edad, entre quienes se concentra 16.85% del total de los casos contabilizados en el periodo señalado. Casi en el mismo nivel se ubican quienes tienen entre 41 y 50 años de edad, grupo en el cual se registra 16.6% del total de los casos de la década pasada.

En cuarto lugar se encuentran las personas mayores de 65 años. En efecto, de los 197 mil 212 casos identificados entre 2000 y 2010, en este grupo de edad se concentra una suma de 32 mil 082, es decir, 16% del total.

Este comportamiento epidemiológico está relacionado con la ya mencionada asociación entre la tuberculosis, la diabetes mellitus y el VIH-sida, pues es precisamente en los grupos de edad señalados en los que mayor impacto en la salud están teniendo estos padecimientos.

El panorama en los estados

Desde la perspectiva territorial es importante destacar que, según los datos de la Secretaría de Salud, la mayoría de los casos de tuberculosis se presentan en municipios que combinan tres características fundamentales: tienen niveles altos o muy altos de marginación; tienen una alta o importante presencia de población hablante de lengua indígena; y presentan altos niveles de migración, tanto interna como internacional.

Desde esta perspectiva vale la pena destacar que sólo tres entidades concentran 25% del total de casos contabilizados en el país entre los años que van de 2000 a 2010. En efecto, Veracruz, Baja California y Chiapas son los estados en que mayor número de casos se presentaron en el periodo señalado.

Tres entidades más concentran casi 19% del total de los casos contabilizados en la década; éstas son Tamaulipas, Guerrero y Nuevo León. Hay además otras seis entidades que concentran en su conjunto 17% del total de los casos en el país; éstas son: el Distrito Federal, Jalisco, Estado de México, Oaxaca, Sinaloa y Sonora.

Como puede verse, en una tercera parte de las entidades del país se concentra 61% del total de los casos nuevos detectados por la Secretaría de Salud.

Los lugares con más incidencia

De acuerdo con la Secretaría de Salud, debido a la gravedad del tema y a que la mayoría de pacientes identificados lo son al momento de acudir con sintomatología severa en los centros de salud, se han implementado nuevas estrategias para detectar oportunamente el padecimiento.

Los datos son sumamente interesantes porque revelan que hay espacios en los que se concentra con mayor incidencia el contagio de la enfermedad. Así, como resultado de la llamada “búsqueda activa” de posibles contagios de tuberculosis, lo que se encuentra es que 75% de las detecciones mediante este método se localizan en reclusorios, y en segundo lugar se encuentran las detecciones a través de visitas domiciliarias a población susceptible.

La prevención y los riesgos

El contagio de la tuberculosis se da por contacto directo con la saliva de una persona infectada por el virus que genera la enfermedad. La tuberculosis primaria es asintomática o bien su cuadro sintomatológico es similar al de las enfermedades de las vías respiratorias superiores, lo que dificulta su adecuado diagnóstico y tratamiento oportuno.

De acuerdo con la Secretaría de Salud, una persona que es portadora de los “bacilíferos” de la tuberculosis puede contagiar entre 10 y 15 personas por año, por lo que es indispensable no bajar la guardia en las campañas de prevención y generación de hábitos deseables, pues lavarse las manos con agua y jabón al menos tres veces al día, así como lavar adecuadamente los utensilios de cocina, el uso de cubrebocas cuando se presentan signos de infecciones respiratorias, y el uso constante de geles desinfectantes, puede evitar hasta en 80% los contagios que se registran anualmente.// Excelsior

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