Investigadores mexicanos descubrieron un sitio arqueológico en el estado noroccidental de Sinaloa donde hallaron 60 puntas de proyectil cuya antigüedad se estima en unos 4.000 años, informó hoy el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Se trata del sitio con presencia humana más antiguo hallado en Sinaloa, y los objetos encontrados son de gran relevancia porque "cambiarán las cronologías sobre la antigüedad de ocupaciones del hombre en el noroeste del país", explicó el arqueólogo Joel Santos Ramírez.

Los vestigios son anteriores al inicio de la agricultura y al uso de la cerámica en diversas regiones del continente americano, señaló el INAH en un comunicado.

Los artefactos revelan una tecnología rudimentaria que se ha registrado en el suroeste de Estados Unidos y en sitios tempranos de Mesoamérica como Tehuacán, en el estado central de Puebla, así como en algunas zonas desérticas del norte del país.

El sitio, que los investigadores han llamado La Flor del Océano, está ubicado a 50 kilómetros al norte de Mazatlán, estado de Sinaloa, cerca de una playa donde está el conjunto de rocas con más de 600 petrograbados conocido como Las Labradas.

Santos, director del proyecto Las Labradas, indicó que como parte de la investigación para determinar dónde vivió la gente que hizo los petrograbados, se han registrado 22 lugares cercanos al conjunto rocoso con evidencias de presencia humana.

Añadió que en La Flor del Océano se encontraron las 60 puntas (20 completas y 40 fragmentadas) que representan las evidencias más antiguas de presencia humana en la región, correspondientes a la época Arcaica.

"Aún debemos esperar el resultado de los fechamientos del carbón asociado a las puntas para corroborar la antigüedad de la industria lítica encontrada en La Flor del Océano", anotó.

El especialista informó que además de las puntas también se encontró gran cantidad de artefactos líticos como cuchillos, fragmentos de herramientas, así como núcleos, raspadores y percutores.

Por la distribución en que se hallaron tales materiales, se infiere la existencia de campamentos temporales y posiblemente un taller de manufactura lítica.

Asimismo, Santos y su equipo descubrieron en La Flor del Océano vestigios prehispánicos consistentes en restos de objetos de cerámica y un entierro de dos adultos masculinos, dos jóvenes (una mujer y un hombre) y un infante al parecer femenino.

Todos a excepción del menor tienen mutilación dentaria en forma de "V" y dos de ellos deformación craneal, prácticas culturales que fueron comunes entre los pueblos prehispánicos de Sinaloa.

Sin embargo, los cinco individuos fueron enterrados en un solo espacio de dos por tres metros, en contraste con las costumbres comunes en la región que consisten en colocar al fallecido de manera individual dentro de ollas.

Por las características del entierro, Santos propone que fue realizado por una cultura prehispánica local, ubicada en el periodo de 750 a 1250 d.C., a la que denominó Chicayota por su cercanía al arroyo de ese nombre.

Entre las piezas de cerámica, Santos destacó una decorada con círculos concéntricos que constituyen uno de los elementos simbólicos presentes en los petrograbados de Las Labradas.

Sin embargo, aún es difícil relacionar los grabado de Las Labradas con los asentamientos que se están investigando y con la cultura Chicayota, o con los pobladores más antiguos de Sinaloa.

"Falta excavar y encontrar más evidencias que ayuden a comprobar lo que pensamos: que la tradición de los petrograbados de Las Labradas comenzó en la época Arcaica", puntualizó Santos.// El Sol (BOL)

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